viernes, 17 de junio de 2011

Cuando cierro los ojos las siento
Se insinúan en mis latidos, en mi pulso
Estas llamas mías, este fuego
Que parece eterno... morirá como el mundo
Se transformará en cenizas de lamento
¿Por qué no ardieron en su vano intento..?
Quémalo con los vestigios de la chispa en tus dedos
Haz que arda, despacio, la fábula en la que te has convertido
Cógelo, todo, ¡todo! 
Te dejo las llamas para verlo
del más puro color grisáceo..

martes, 14 de junio de 2011

Lo que me retuerce las entrañas desde las profundas tinieblas se está moviendo. Quiere salir. Noto cómo la maraña está subiendo tornándose a una única cosa, se suspende por unos segundos en mis labios, antes de ello había rozado la lengua.
Y cae.
Estoy observando cómo cae y se desvanece entre mis dedos, el líquido se condensa, concentrándose en la unión de una irrevocable visión...

Tú...

sábado, 11 de junio de 2011

Phiaso

Sofía estaba reclinada sobre la silla del balcón, contemplando el firmamento diáfano, esta vez sin estrellas. Es lógico si es de día, pero ayer las vio entremezclas con el sol. Quizá eso tenía un nombre para la astrofísica. No le comentó a nadie la situación actual, la abismal idea que había vislumbrado contemplando la constelación diurna de ayer. ¡Todo se volvió evidente! Nunca había esperado una razón para entender algo, simplemente, no la necesitaba. ¿Por qué aparecieron todas al unísono de aquella manera? Desconocía tanto que no podría responderse, empero era capaz de atisbar una forma en aquello que pertenecería a su silencio para la eternidad. <¡Jamás estará fuera de mí!>, se decía imperiosamente. ¿Quién no admiraba unos distantes punto brillantes, hasta incandescentes, en la bóveda oscura? Ella no lo hacía. Nunca fue capaz. No amaba nada, absolutamente. Su existencia era, sin más palabras. Desde su nacimiento había sido privada de una de las más grandiosas defensas de nuestra humanidad, de la voz. Sus labios pretendían musitar una queja a menudo, la cual era eludible para el resto, pero en su interior la quemaba hasta un extremo impensable... Y ahora... ¡la respuesta!, ¡la gran respuesta!... se quedaría encerrada en su tercera dimensión. Lo que anhelaba la humanidad para su redención sería dejado en sus manos... ¿Qué haría con aquella carga? Sofía divagaba derivando en una cavilación, completamente absorta intentaba realizar un movimiento, dibujar un boceto en el aire de la idea. Tan sólo un escueto mapa donde visualizarla y verse a sí misma en algún punto de él. No era cosa fácil. Vaya. Su vida se había remitido a escrutar la vida que desprendían las calles bajo su balcón, no vivía sola, pero a la vez sí. Y toda imaginación se diluía debido a su carencia de práctica. Con el individuo que había rescatado su vida tan sólo intercambiaba breves gestos -algunas veces palabras que ella respondía con más gestos-, lo que en el fondo era un hálito constante. Claro... ¿qué mejor que empezar por ahí?
Inopinadamente su pensamiento se materializó en una figura...
- Eh. ¿Todavía sigues ahí? -Dijo mientras se reclinaba sobre su propia sonrisa dubitativa.
Sofía dibujó dos o tres caricaturas con gestos de sus manos y se precipitó desbordadamente a explicarle la concepción abstracta de aquella idea, en lugar de responderle a su pregunta, respondiéndola implícitamente.
El rostro del individuo se petrificó y, alarmado, fue directamente al huracán de preguntas:
- Tranquila. ¿Te pasa algo? ¿Qué? Espera... ¿te traigo lápiz y papel?
Ella volvió al amago de aquella idea-relámpago, asintió con la cabeza, comenzaba a desvanecerse el mapa... y si.... Inopinadamente vino él otra vez, apenas parpadeó los ojos se fue y apenas los clausuró de nuevo reapareció con aquel lúcido presente entre sus dedos... Escribir. Escribir lo que estaba en su cabeza, cuando saliera de ella no sonaría tan bien, se deformaría y convertiría en un monstruo, la magnanimidad se tornaría gris y con la decadencia que ello implicaba perdería la magia que albergase, la veracidad omnipotente. Está bien, Sofía consideró que era una oportunidad, un intento que no amedentraría por sus pensamientos. Atisbó el lápiz que le ofrecía y el papel translucía ante sus pupilas. Primer error: Dedos congelados por dilatación.

viernes, 10 de junio de 2011

Magnetismo

Oh, magnético atardecer, en tus entrañas querría disiparme. Me atraes como si fueras un imán hacia la noche, soy un inservible fragmento de hierro. Veo cómo zumban las hojas verdes con el rumor del viento y paseo percibiendo el peso de cada única y fútil pisada -una huella sin nombre-. ¿Cómo sería si mis ojos dejaran de funcionar? A veces creo que las cosas se tornarían inexorablemente azules, o blancas, si sucediera, los olores y el sonido de una violenta ráfaga inundarían de lleno las cavernas de mi alma. Y todo se podría sentir de verdad, despegándome de la realidad que sellan mis ojos, de toda la lucidez distorsionada de mi vista. ¿Qué habría en la cabeza? Mis pensamientos son como imanes de tamaño indefinido, cada uno de ellos tiene un polo norte y sur, ellos pueden realizar lo imposible, complementarse: unión y división. Son las fuerzas magnéticas las responsables, y por mucho que se quiebren siempre reaparecerán los dos polos buscando al contrario para volver a fundirse en uno. Y así con el conglomerado de ideas caóticas, terminando por formar un todo donde no cabe una única vía, sino dos. Donde las dimensiones se desvanecen y pierden el sentido, donde la verdad se desdobla y pierde la remota veracidad que podía haber ostentado. En el frenesí del magnetismo mi cuerpo se acaba transformando en otro simple imán más, desconociendo cuál es el norte y corriendo el peligro de quebrarse otra vez y verse forzado a reorientarse hacia un punto indefinido. Entonces, ¿puedes anhelar claridad en una respuesta evanescente?
Ahora soy un alma con electrones, con un campo magnético, deambulo por una calle, las estrellas se inclinan a no desvelarme. El dulce atardecer originó mi rendición a la gravedad de este lugar grisáceo. Me guío por mis pupilas, vislumbran la luna mientras mis párpados tan sólo desean oscuridad. Es eso lo que quiero ver. Y lo que veo. Una luz, de pronto, me proyecta en el suelo. Creo que es mi figura lo que hay ahí. La voz de la noche me está llamando, me veo atraída hacia ella, me caigo sobre mí misma, desorientada. ¿Dónde está el otro polo? Lo llevo dentro, nada ha salido fuera. Tan sólo necesito...
Tengo que dejarlo ir, que salga de verdad ese imán, mi cuerpo se está moviendo sin mi permiso hacia arriba. Alguna fuerza lo está atrayendo ineludiblemente hacia, hacia...

martes, 7 de junio de 2011

.......

Huele fragmentos de otoño en el tardío y distante verano. La lluvia que no ha cesado irrumpe en medio de los rayos de sol que atraviesan sus pupilas.
- Y esto es todo. - Le murmura a sus oídos.
La brisa le brinda una tibia, casi cálida, respuesta. Era lo mínimo que esperaba. Vaya. Está escrutando sus sombras, el sol es el culpable de que existan tantas y no sepa por cuál decidirse. En la oscuridad las cosas se simplifican. Fueron reiteradas y eternas las veces que divagó por las estructuras de sus últimas creaciones, los bocetos inacabados, demacrados por sus propias manos, ensuciados por la poca tinta que le quedaba. Fueron todos ellos hechos trizas, arrojados a la basura. ¿Por qué ahora concurrían pisadas..? ¿Por qué, de repente, cesaron? El silencio aconteció...
- Ven... - Una voz repiqueteó ese monosílabo en su interior, pero sabía que no era suya, bajo ninguna circunstancia podía ser suya...

sábado, 28 de mayo de 2011

Refulgir

El resplandor lo llena todo
completamente
atraviesas el murmullo del lodo
desordenadamente
un pasadizo hacia el reino del nodo
en tu mente.
Dos -¿por qué?- son las vías que cruzan
la envergadura de tu día inerte
Él calla, arrebolado por la indiferencia ni se inmuta
ante los exabruptos de una corriente
que fluye por el agua del río, desnuda.
Y todo se torna tan evidente
qué carencia de rectitud en la amargura
oh, demasiada decencia en tu melodía demente.
Eres una espiral y giras hacia el centro
¿no ves el punto de partida?
Tomas un nada entremezclada con un todo áspero,
no es esto el vacío de tu existencia
inane en la izquierda, como un cero
te pierdes difuso en una vía
dictaminada por el refulgir de mi sueño.
Oh, ¡cómo resplandece el fuego!


miércoles, 25 de mayo de 2011

-

Esta es una de las sonatas más perfectas que he escuchado en toda mi vida.
(Querría escribir algo en la flor pura del delirio, pero no servirá de mucho.)

lunes, 23 de mayo de 2011

Dedicado..

Me está auscultando a través de sus remotas gafas metálicas. Percibo su inteligencia y sé que no podré alcanzarla, me siento indefensa e inocente, como un niño pequeño. Siempre me han puesto nerviosa las personas más inteligentes, lo más temible es que a veces son tan poco discernibles... Estoy en su punto de mira, él calla y yo hablo para contrarrestar un poco la disonancia. Mis dedos levitan por encima de las teclas, me verá tocar o haciendo algún derivado musical poco digestible en el piano. Comienzo a deslizar los dedos por las notas, proyectando una línea perfecta que escruta el infinito. Él lo ha contemplado antes. Yo diría 'qué maravilloso este vacío sin fin', aunque no serviría de nada. Víctor ya lo había visitado, ya había estado en todos los lugares en los que yo podía dibujar un círculo.

jueves, 28 de abril de 2011

Moral insanity

"-¿Qué es lo que le falta?
-Todo. No puedo vivir ni morirme. Encuentro que todo es falso y necio.
La risueña y bondadosa cara de jardinero del señor Lohe se contrajo dolorosamente. He de confesar que esa cara era precisamente una de las cosas que me ponía de mal humor, además, no esperaba realmente ningún consuelo ni de él ni de su ciencia. Sólo quería oírle hablar, para demostrarle luego la impotencia de sus teorías y castigarle por su fe optimista y por su creencia en la felicidad. No tenía intenciones amables ni para con él ni con nadie.
Pero aquel hombre ni era vanidoso ni estaba atrincherado tras de sus dogmas; yo me había equivocado al juzgarle. Me miró a la  cara con afecto y con sincero pesar, y después movió melancólicamente la rubia cabeza.
-Querido amigo, usted está enfermo sin duda -dijo convencido-. Acaso su mal sea corporal: ello tendría fácil y pronto arreglo; no tendría usted más que irse al campo, trabajar duramente y abstenerse de comer carne. Pero barrunto que su enfermedad está en otra parte: en el alma.
-¿Cree usted que...?
-Sí.Sufre usted de una enfermedad que desgraciadamente parece haberse puesto de moda entre las personas de alto nivel intelectual. Los médicos, naturalmente, no la conocen. Está en relación con la moral insanity, y podría ser bautizada con los nombres de soledad imaginaria e individualismo. Los libros modernos están llenos de todo eso. Es como una imaginación clandestina que se le mete a uno en la intimidad secreta. Usted cree ser un ser solitario incomprendido, no tener nada que ver con ningún hombre.
-Poco más o menos, así es -admití, sin poder salir de mi asombro.
-Fíjese en esto: un hombre sufre varios desengaños consecutivos y cree por ello que entre él y los demás no existen ya relaciones de ningún género, sino sólo una mala inteligencia. A partir de ese momento es víctima de la roedora enfermedad: se siente en completa soledad, no tiene nada en común con los otros hombres, no puede compartir nada con ellos, ni siquiera puede buscar comprensión. A veces acontece que el enfermo se torna altanero y toma por retrasados mentales a todos los hombres sanos, capaces de entenderse y amarse. Si tal enfermedad se generalizase, la humanidad desaparecería. Pero se la halla casi exclusivamente en la Europa central y sólo en las clases sociales altas. En los jóvenes es curable, y hasta diría que es un mal endémico durante el tiempo de desarrollo juvenil.
Me amostazó un tanto su tono ligeramente irónico y bastante doctoral. Viendo que yo no sonreía ni hablaba en mi propia defensa, volvió a mirarme con expresión bondadosa y doliente.
-Perdóneme -dijo amablemente-, usted padece la enfermedad verdadera, no la caricatura de ella que está tan en boga. Pero tiene remedio. Es pura obsesión creer que no existe ningún puente entre el yo propio y el de los demás o imaginarse que cada cual anda solitario e incomprendido por el mundo. Al contrario: el acervo común de los hombres es mucho mayor y más importante que lo diferencial y lo que cada uno posee aisladamente. 
-Es posible -dije-. Pero ¿de qué me sirve saberlo? No soy filósofo, y mi sufrimiento proviene de no poder hallar la verdad. No pretendo convertirme en sabio ni en pensador, sino sólo vivir un poco más contento y en un ambiente menos difícil.
-Entonces, inténtelo. No estudie en libros ni se ocupe en teorías. Debe tener fe en un médico durante todo el tiempo que le dura la enfermedad. ¿Quiere?
-Lo intentaré con la mejor voluntad.
-Así me gusta... Si usted fuese un enfermo de mal corporal y el médico le recetase baños o tal medicina, usted probaría y obedecería, aunque no comprendiese tal vez el porqué del tratamiento. Haga ahora lo mismo. Durante algún tiempo, aprenda a pensar más en los demás que en sí propio, es la única vía que conduce al restablecimiento.
-¿Y cómo es posible, si todos piensan ante todo en sí mismos?
-Esa idea debe usted superarla. Es menester que llegue a cierta indiferencia en lo que respecta a su propio bienestar, es menester que piense que ya no le importa su propio bienestar. El único medio para ello es aprender a querer a una persona de tal manera que el bienestar de ésta le sea a usted más caro que el suyo propio. No quiero decir con esto que haya de enamorarse, sino más bien lo contrario...
-Comprendo. ¿Y con quién debe uno probar...?
-Empiece con las personas que están más cerca de usted, amigos, parientes. Por ejemplo, su madre: ha perdido mucho, está sola, necesita consuelo. ¡Cuide de ella, defiéndala, trate de significar algo para ella!
-No nos entendemos muy bien mi madre y yo... Va a ser muy difícil eso.
-Hay que poner en la cosa suficiente dosis de buena voluntad: si no, no conseguirá nada, por supuesto. ¡La eterna cantinela: no entenderse! ¿Por qué supone usted que Fulano o Mengano no le comprenden? ¿Por qué supone que son injustos con usted? Debería usted comenzar, ante todo, por comprenderles a ellos, ser justo con ellos, darles alguna alegría. ¡Hágalo, empezando por su madre! Repítase a sí mismo:  Y ya que ha perdido usted el amor por su propia vida, no tenga compasión de sí mismo; al contrario, impóngase una carga y renuncie a su propia comodidad.
-Tiene usted razón; lo intentaré. Ya que me es indiferente hacer una cosa u otra, ¿por qué no seguir su consejo?
Con emoción y sorpresa estaba yo comprobando que aquel consejo coincidía con la norma de sabiduría vital que mi padre me había dado el día de nuestro último diálogo: vivir para los demás, no tomarse en serio a sí mismo. Esta doctrina era contraria a mi sentir inmediato; además, tenía un cierto tufillo a catequesis y a lección para confirmandos, a quienes yo, creyéndome más sano, miraba con desdén y hastío. Pero, a fin de cuentas, en mi caso, no se trataba de opiniones ni de especulaciones teóricas sobre determinada concepción del mundo y de la vida, sino de hallar un medio enteramente práctico para que un vivir difícil se me convirtiese en llevadero. Era, pues, necesario probar."
Herman Hesse, Gertrudis

lunes, 25 de abril de 2011

Brahms

Sin que sirva de precedente, no uses hechos pasados. Ellos no explicarán tu presente ni tu futuro. Transfórmalo, conviértelo, en lo que tú quieras, todo reside en tus manos. Pero sé precavido y consciente, ten sentido común antes de... Oh, no. Cómo no puedes verlo. (Cómo sí puedes hacerlo.) 
Percátate, quieto, aquí, del silencio:

miércoles, 20 de abril de 2011

Parte I

I
Mientras lo seguía lograba fundirse en su sombra, absorber las huellas de sus pasos. El detective sigilosamente se zafaba de ser captado por su víctima, la cual dejaba retazos de su persona a la par que se movía. Este seguimiento no era el absurdo juego de las películas, no se ejecutaba fielmente como lo he descrito sino que era una tarea encomendada por sí mismo y que habría de llegar a su fin quién sabe cuándo. Realmente había obtenido diversas piezas de aquel puzzle ajeno, aunque aun desconocía cómo lograría encajarlas y si habría que prescindir de alguna de ellas. Parecía que tras haber analizado ya a trescientas sesenta y seis personas a lo largo de su vida detectivesca (algunas por mera curiosidad, el resto por profesión) podía vislumbrar ciertos patrones en cuanto a comportamientos, aunque siempre había algo que se le escapaba. Las predicciones sólo se convertían en sólidas teorías cuando acumulaba información relevante y normalmente sin estos datos fallaba inexorablemente. Las personas eran predecibles, por lo general, pero su nulo talento le impedía verlo. Al menos, lo único que le quedaba claro es que mentían, y mucho. Las razones eran múltiples, además.. ¿quién sería capaz de sostenerse a base de verdades? Quizá acertaría con su nuevo 'encargo', le pedían que investigase si realmente iba a clases de canto los martes y jueves, cosa absurda., dado que sí lo hacía, pero le pedían, además, saber qué hacía después de eso. Aunque él se empeñaría en obtener la máxima información... sus sospechas iban formando un castillo de acero o eso creía... cuando entraba a las clases tardaba más tiempo del debido en salir, suponiendo que fuesen de ocho a nueve de la noche. Lo más extraño fue que a medida que pasaron las semanas... tardaba más tiempo en salir hasta llegar un imprevisible día en el cual no apareció por la puerta de salida. Esperó hasta las diez, once... Y le impacientaba el retraso tanto que acabó quedándose dormido con los puños apretados.
Ella lo sabía, la seguían y la investigaban. Bajo la bóveda celeste y sobre la superficie no había escapatoria, por todo recoveco y suspiro la amenaza latente de una mirada escrutando sus actos. Tras terminar la clase, se introdujo en el cuarto purpúreo para elevarse a la tarde helada y perpetua y jactarse del silencio petulante y a veces hostil del lugar. Unos cuantos tenían acceso a él, habiendo pasado las pruebas secretas que se realizaban desde la distancia a aquellos que podrían comprender aquel lugar y no estallar en un arrebato de impotencia. Se definía básicamente como otra especie de dimensión, el color era púrpura, aunque los ojos humanos solían apreciar diferentes matices y todo aquel que lo conocía era incapaz de coincidir con otro en el reconocimiento de un cariz preciso. Imperaba el Silencio Impoluto y los cuerpos tenían la extraña tendencia de levitar, ineptos para flotar realmente sobre las frías ráfagas de omisiones auditivas. Ella se encontraba en esa tarde eterna, en medio de la noche de su  existencia humana, suponía que el detective estaría exasperado, sería gracioso ver su cara en aquel momento aunque ella tuviese una cláusula en los párpados. En el medio estado de adormecimiento y plena conciencia, reflexionaba, se enredaba, aullaba, no había rincón donde apoyarse, ni paredes ni esquinas, ¡ni siquiera un suelo! La ausencia de barreras le provocaba una inverosímil sensación de asfixia. Era demasiado por abarcar, un océano oscuro e intrigante, capaz de ahogarla hasta las profundidades... si se acercaba una tormenta. Tan sólo llevaba tres noches seguidas visitándolo y viendo colores proyectados -todos ellos creados por cada una de sus divagaciones- que dibujaban formas mientras se amalgaban. Cuando en su cabeza cesaba la música las imágenes frente a su iris se atenuaban y se sumergía en una especie de bucle de oscuridad. Vagamente atractiva, todo era lícito en una ausencia de luz. Sin duda, el momento la ayudaba a mitigar sus propias preocupaciones. El detective informaría de esto, aunque jamás llegaría tan lejos.
Tí tí tí tí. Alarma. Once y sesenta y seis. ¿Qué? No, once y cincuenta y seis de la noche. Casi las doce y se había quedado dormido. Ya había perdido la noción del tiempo, absorto en sus sueños. La mujer a la que seguía tanto podía haberse ido como no. Espera, su coche seguía ahí, bien, bien. Es decir, dos horas y cincuenta y siete minutos en salir, en el caso de que puntualmente se marchara de su rutinaria clase. Realizó un esfuerzo para garrapatear esa valiosa información en su libreta pequeña de tapa verde, ligeramente roída y amarillenta por el paso de los años y de los ratones (estuvo extraviada en una recóndita zona frecuentada por estas monadas de mamíferos). Con esto bastaría por hoy, material controvertido para su cliente, desde luego. El cansancio le impediría dilucidar finalmente, en el caso de que se aproximara por la puerta, si era ella o no. Había olvidado cómo iba vestida, además, el edificio estaba a oscuras, y a pequeña escala la luz de la farola proyectaba algo de claridad a la zona digna de observación intensa. Así pues, arrancó su coche y se dirigió al cálido y confortable hogar. Camino a casa empezó a imaginar pequeñas historias dentro de la vida de su nueva víctima.

sábado, 16 de abril de 2011

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Treinta mil veces diste la vuelta, añorando una repetición que no se prolongó.
Aquí.
No mires a otro lado porque no existe.
Nada más que tú.
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Como algo que predecías, viene un socavón que te traslada a las profundidades del lago. Todo lo que pudo haber sucedido ya es, el hálito pesimista se desvela e impregna sus vestigios en una nueva respiración, más aterciopelada. De todas maneras, este sosiego levemente inestable podrá ser condensado en una tranquilidad imperiosa y constante cuando las olas de la verídica realidad arrastren el polvo que tienes adherido sobre tus venas. No es que sea precisamente sencillo todo esto de sentir y dejarse llevar, todo esto de quitarse la pesada carga para retornar a una más ligera. Tampoco tiene mayores dificultades, cada uno selecciona los senderos que le conducirán quién sabe a qué, unos tienen la capacidad de ver más allá y elucubrar sus probabilidades de éxito. Otros, empero, ni siquiera aprecian la venda ante sus ojos. He decidido mucho antes de una expansión sensitiva, no voy a modificar lo que he sido por esta transformación, sólo he girado en el círculo y he logrado vislumbrar de frente el rostro de lo incomprensible. Tú ya has adquirido tus capacidades y meramente las refuerzas, el viento congelado eleva una imparcial sonrisa. Y conoces a los demás cuando tal vez ellos no se puedan dibujar así mismos. Tal vez sea pretencioso el hecho de considerar que otros puedan erigir unos pensamientos bajo las ramas de la complejidad, es algo dado por y para ti mismo, una autoenseñanza que te es necesaria. Pero no a los demás. Debajo de cada uno reside algo.. difícil de palpar.. más en algunos que en otros. ¿Qué utilidad reside en una selección? 
No merece la pena desperdiciar el tiempo en fruslerías, puede agitarse una brisa ante mis ojos y puedo apreciarla. El reflejo de un rayo de luz durante el día es irrevocablemente admirable, ¿sabes cuánta simpleza hay en ello y cuánta no hay? Puede que necesites más y que... sea una ficción la creencia de la simplicidad... hay mucho más en este océano, recaba la información que te pueda ser útil, sin embargo seguirá diluyéndose la sombra de mis pupilas tras la puerta blindada. Haz lo que quieras.

domingo, 10 de abril de 2011

Ned.

- ¿Y esto es todo? - Dijo mientras se desvanecían las cenizas de su cabello a través de su tacto persistente.
- Sí, podría... decirse, ¿no?
- No esperaba esta sorpresa, veo que se suceden.
- ¿Se da cuenta de lo banal de su presencia aquí? Ellos se marcharon hace un par de días, no tengo nada, absolutamente nada de información de su actual destino.
- Es eso, quiere echarme, ¿no es así? Entonces, dígame, por favor, ¿quién me queda? -Alegaba en un peligroso crescendo mientras se retorcía la manga de la chaqueta con los dedos. Quería gritar, pero su incapacidad se lo impedía, tenía que ser... Era, en términos definitivos, su última decisión: arrojarlos a todos y sumirse en el demacrado y benévolo silencio.
- Señor, no puedo hacer nada por usted, lo siento. Debo marcharme. Suerte. - Realizó un amago de despedida y se largó tarareando alguna de esas canciones famosas de su época.
- A.. adiós.. - El tumulto del aire zumbaba en sus oídos, y el de la ausencia. Que lo pasen bien, ya era hora.

miércoles, 6 de abril de 2011

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Qué atípico es esto. No podemos ser originales, ya exististe. Caras se repiten, gestos son mismos gestos, voces deterministas. Ellos amaban todo eso, la reiteración diáfana, consecuente con el polvo de las sombras.
Algunos no pueden afrontar la ausencia, tienen que derribar las murallas de lo creado, porque.. ¿qué es suficiente?

domingo, 3 de abril de 2011

Improvisado, escueto

Ha caído el mundo.
Al menos uno de ellos.
Llega la hecatombe
que cavila sobre un oscilante peso
tal cual péndulo, dictaminando al hombre.
Surcaron de la orilla de unos dedos
ideas que en la dilatación de tus pupilas confluyeron,
le sonrieron al caballero,
le habíamos creído muerto.
Él, resplandeciente, nos ha saludado
y no supimos ser condescendientes,
algo nos lo ha arrebatado.
¿Fue, tal vez, un día de suerte?
Nosotros le queremos aquí,
nos ha traicionado, sin embargo.. 
las rodillas gemirán por su poderosa Inmunidad.
Al menos nuestras fútiles almas combatirán por un Sí.
Y el ritmo de los tambores lo dirá.
El mundo ha caído.
Uno de ellos, al menos, en sus labios susurrará...
Sí, sí.. ¡Sí!

lunes, 21 de marzo de 2011

It's not a good idea

Veo las cosas morir y contemplo cómo los muertos pueden arrojarte a sus propias entrañas, sumergiéndote de lleno. Entra en tu cabeza una idea superflua, terriblemente fútil, no sucede nada, es tu pensamiento. Ya no tiene importancia, antes sí la tuvo. Una constante se instala, se transforma y te convierte en un obsesivo. Ves una señal al caminar, el mismo color al despertarte y al soñar, todos los mismos matices, precisos, en cada uno de tus movimientos. Te despiertas con la impertinencia martilleando tu cabeza, no puedes arrastrarla ni borrarla, no, ¡jamás!
Tendrán que pasar siglos para que se vaya de ti, para cuando eso suceda.. ¿seguirás estando?
Ponte de pie, frena abruptamente, el mundo está girando, tú dentro de él junto con muchas otras mentes revoloteando con elucubraciones distintas. Pero nadie fue capaz de ofrecerte la negación conjugada con la banalidad de cada una de tus incongruentes cadencias. Nadie pudo darte la vía de escape a la obsesión.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Breve,

Se incrustan las espinas en las entrañas de la piel, te drenan, toman tu respiración. (Porque es ahora cuando empiezas a respirar.) Estabas sumergido, impertérrito, flotando bajo el agua y contemplando a los peces, asfixiándote con retazos de la memoria. Y lograste desprenderte de las cadenas que te ataban a las profundidades para caer en la fría atmósfera y vivir y ser aire, para establecerte en un sopor intolerable e indudablemente fatuo. ¿Qué podías hacer? Cada una de las disyuntivas te transportaban al averno, y tenían que ser precisamente dos, chocantes y sinuosas. Quizá estabas mejor en el océano, pero sospechabas desde hace mucho una incapacidad innata para nadar, no era tu elemento, por supuesto que no. Tampoco el aire, ¿quedaban otros dos, no? Alguno tenía que caer, la magia sería potenciada en uno de ellos, el círculo tornaría en un ciclo de más ciclos, en constantes bucles. Seríamos ahora muchos círculos rotando sobre nosotros mismos en el Eterno Ciclo, y todo se volvería a repetir, una y otra vez. La simplicidad irrumpiría en el miserable espacio de tres dimensiones, padeciendo y saltando por aquellas proposiciones remotas, por vanos sentimientos humanos, por nuestra intrínseca irracionalidad. La cadencia daría lugar a una enseñanza, empero apenas visible por la nebulosidad de cada acto, por su irremediable impacto visual en nosotros. 
Mira, contempla cómo se clavan parsimoniosamente. No hay sangre, ya toda fue desperdiciada, lento, inmóvil, intentas defenderte porque sabes que está en ti poder hacerlo, sin embargo no se puede combatir contra la flora ni la tierra arrojada demoledoramente a los hombros, una carga más. Te aprisionan acortando tus inhalaciones y acelerando vertiginosamente tu pulso. Tus brazos inertes hacen un amago por retomar oxígeno, aunque a medida que transcurren los segundos se hacen más débiles... mucho más de lo que creíste que podrían llegar a ser, sí, esos no son tus brazos, no, no son tus manos, no es tu cuerpo, el líquido espeso no es tuyo, ni las cicatrices, tú no, no estás ahí, nunca has estado ahí. Y de pronto te das cuenta de que eso sucedió ayer. 

sábado, 12 de marzo de 2011

Flecha.

Impoluto silencio
me escrutas.
La pesadilla del tedio
en la ausencia.
La pieza cayó,
ellas encajaban.
Se establecieron en el medio,
arrojaron una palabra,
para siempre,
 sellada.

lunes, 7 de marzo de 2011

That Morn

El jardín mostraba a todas y cada una de las semillas que se había sembrado antaño, ahora crecidas y transformadas en un surtido de colores. Cada flor era especial, cada una tenía su magia, su belleza intrínseca. Había una en concreto que escrutaba, absorto, embelesado. Hoy era tu día, blanca, divina. Hoy brillabas más que nunca, te enredabas en torno al aire pausado a tu derredor y mostrabas cada una de tus erigidas espinas. Podía el más osado o la más atrevida haber querido tocarte, penetrar en tu belleza, invadirla, arrebatarte el aliento y con ello rozar las espinas mortales. Mas en tu sombrío lugar, en la más recóndita oscuridad del jardín, no sería apreciada ni vislumbrada por nadie, así pues no recibiría la amenaza de agentes externos ni tampoco surgiría de las entrañas de cualquier mero sujeto la sensación que producía su incandescencia en estos momentos. De esta y no de otra forma se iría, evanescente, la luz que emanaba suavemente de ella al acabar la mañana, la tarde, la noche.. Al desvanecerse en la súbita y definitiva oscuridad. Pero trémulamente vibraba la tierra, se escuchaban en el foráneo crepúsculo unas pisadas. Huellas que se aproximan a la rosa blanca...

domingo, 6 de marzo de 2011

Pálido

Minusvalora sus hábitos
permanentes
sin dilucidar en su tránsito
la mano incandescente.
Vislumbraste el etéreo sentido
de una estrella latente
en lo más profundo de tu pálpito,
hundiéndose de un lado a otro los ojos
que abrasaron la mente.
Tu paso atrapa el día
forma un surco bajo mis pupilas.
Puede que se aleje la marea
y en la vorágine ellos se vean..
¡Cayendo... como jamás llegué a imaginar!
Tejiendo una red de lívida absurdidad.

.-.

You've just shone. But I can't afford, I've tried, really. I'm sorry for that, words without sense. Just fly, don't crowl. Can't stop climbing the waterfall. No, no, no.

sábado, 5 de marzo de 2011

lll

Puede morir.. ¡una y otra vez!
Se congela bajo el hielo.
Ya carece de sentido...
Para qué vivir, ¡exhala el lamento!
No naciste de la nada...
quien te concibió fue él.. el océano verdadero.
Que ahora está helado, muerto
detrás de las sombras de la inerte mañana.
Erial... a nuestro pesar, lo has absorbido..
pero... ¡no por mucho tiempo!
Si tan sólo pudiera flotar sobre un momento..

miércoles, 2 de marzo de 2011

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Quién lo dijo. Los crujidos se expandían, había grietas más grandes día tras día, la cúspide que se había formado parecía a punto de extinguirse. En cualquier momento un fragmento de techo caería sobre mi cabeza y nada lo evitaría. Tampoco parecía importar la desintegración que el polvo leve auscultaba. Hoy fue tu día, naciste en la incipiente ola y el viento te arrojó contra las rocas sin misericordia alguna. En realidad no estabas ahí, sino más lejos, fuera de las fronteras. Las torres grises y el aliento del silencio me impidieron vislumbrar las pupilas del océano y su Llamada. Aunque sé que alguna vez... algún otro día.. volverá a quebrarse la noche en el segundo congelado. Y acudiré, con los párpados sellados, a la remota voz.

jueves, 24 de febrero de 2011

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A nadie le importará, replicaban. La tinta que había quedado, los restos... dibujarían la última historia y la primera en morir. Las cosas giraban, cambiaban abruptamente de sentido. Las sombras se diluían con el acre y duro paso. Las puntas estaban afiladas, preparadas para la Gran Llamada. Las espinas hoy serían clavadas suavemente bajo la piel mientras caerían las incipientes gotas de sangre que con el juego de la gravedad y el movimiento corporal podrían formar unas letras, luego unas palabras. La sentencia, la última y definitiva realidad. ¿Cuándo fue el hoy? ¿Cuándo el mañana? Todos se arrojaron delante de la mente y se entremezclaron. Estaba en el pasado, caminaba delante de los ojos, veía los exactos e infinitos caminos de antaño. ¿Diferencias? Ninguna. Radicalmente el impacto de la exactitud de encontrarse en el mismo lugar, a la misma hora, en la dimensión certera, le hacían diluirse aun más en sus adentros. Otra lúgubre introspección. Y... ¡vaya!... la precisa mirada, la espera. El banal sinsentido estaba sacudiendo el polvo a la roída emoción: las cosas serían más digestibles así, imaginando el impenetrable sentimiento de pureza y el cariz cegador de su aura. Era sencillo confiar en la inexistencia. En el recorrido las yemas de los dedos rozaban la maleza a la vez que atisbaban el recién nacido rojo, el mismo que cegaba sus ojos sin que todavía se hubiese percatado de ello. Seguía a la voz, ni la compasión ni la cobardía fueron útiles. Es hora de no decir adiós.

domingo, 20 de febrero de 2011

First day..

Soñé, soñamos, fluimos
entre las murallas desorbitadas
con el vaho nocturno
y entre cortinas se desvanecerán
apagadas
las ocurrencias de mi absurdo.
Mi saliva queda
inutilizada,
la hecatombe cavila,
suave susurro del mudo,
mis gotas ateridas.
Y puede rezongar el tumulto
silencio diurno
en la opaca pasión perdida.
El repiqueteo oculto
de las manos temblorosas que gritan..
permanezca el hálito y murmullo,
inerte cual irisado esqueleto de día,
resonando como un eco sobre mi cuerpo
perpetuo.

First day.


(Omitido.)
Tú, tu prorrumpido vertido,
líquido pastosos que en mis dedos pese
y sé que me dirás, acólito y famélico,
con el nácar boquiabierto sobre las paredes
que la humedad del absurdo no tiene sentido.
Entonces tu fluorescente cabello
reposará en la pradera de lirios,
melancólicos y perdidos,
depositándose el excedido viento
y su aroma enmarañado arrancándole al zumbido
de la lengua y de la miel
un beso.
(Omitido.)

Can you stop?

Aúlla el lobo, el hombre,
el silencio y la ausencia.
Estás lejos, vive la realidad, 
afronta el peso de la hecatombe
sobre tus hombros, sobre...
¡Él!
(Omitido)
¿Quién llamó a la obsesión?
Las ventanas estaban semiabiertas
y sin gloria ni letras se coló por ellas...
Sombra de sombras, enigmas e incógnitas..
que no.. no serán resueltas..
¿Qué sentido tiene perder y ganar?
Dame una razón para amar
los vestigios del mar de luminosidad..
¡a la inversa!
¡Todo! ¡Todo! ¡Todo!
PARA YA.
¡PARA, PARA!

martes, 15 de febrero de 2011

Blank shore

Sientes que vas a vomitar todo lo que llevabas dentro, en cualquier momento, mientras realizas movimientos espasmódicos y absurdos con los brazos revolviendo entre todos los artefactos inútiles que te rodean. Casi puedes alcanzarlo, cogerlo, pero no. Abruptamente no, tu corazón se para, tus ojos se paran, se petrifican los párpados, ves una señal y una luz ardiendo frente a ti, no sabes qué hacer ya. El agujero estaba más cerca de lo que pensabas, puedes tirarlo todo, nadie lo recogerá, vamos, déjalo ir de una vez. Cae. Venga. ¿Las sombras te perseguirán incluso cuando caes? Quizá te diste cuenta de que esta noche estuvieron contigo mientras caminabas, habían cuatro, una enfrente, dos girando noventa grados, y otra última tras tu espalda... ¿cuántas sombras llevamos?
Cómo es posible que se expanda el odio irracional... cómo puedes depositarte sobre las uñas impertérritas y sucias, inconmensurables dudas abarcan los llameantes y caídos dedos.. se mueven, se disecan mientras escuchas el temblor del tiempo, puedes.. acabar de una vez, y por favor, cierra la puerta cuando te vayas. Es hora de que calles, no queremos escucharte, no queremos escuchar esa charla sin sentido hablando de otra realidad... has desperdiciado los minutos absorto en conglomerados de letras volando por el aire... ¿Puedes recogerlas todas? No sirves para nada, para nada. Te has quedado enmohecido, creciendo por todas partes el polvo y evadiéndose en la atmósfera pastosa, has pasado a formar parte de él, no eres nada. ¿Qué sentido tiene ya tu existencia? 
Ellos te lo dicen... has de morir... debes morir... dejar de subir la escalera de aire... pero algo te lo niega.. algo te dice que no puede desencadenarse el cielo en llamas... hasta que tú estés en sus alturas... hasta que hayas abandonado el encierro de la tercera dimensión... Borra todo lo que has aprendido y toma -¡por favor!- la tiza, ya los has hecho, querida pizarra en blanco. 

Primero empezaremos con los preceptos básicos...

lunes, 14 de febrero de 2011

bbbbbbbbbbbbb

Volátil es el murmullo
que surge de los pétalos
en constantes trazos
bajo la sombra del muro...
Escuchas el reflejo y el tumulto,
observas la letanía horizontal
ves un rostro en el transcurso
de tus párpados al mortal.
Vívido movimiento, fútil vanidad,
oscuridad e iluminación
gracias al brutal abismo,
pregúntame: ¿por qué?
No te podré responder,
¿por qué?

martes, 8 de febrero de 2011

Existencial existencia

Mortal, definitivo, intolerable. Aléjese del pensamiento, de los extraños gusanos que circulan por sus venas. Vamos, acabe de una vez. Retorcerse sin sentido sobre la ligereza de la superficie. No creer, creer. Introspeccionar como cometido tiene un fin, claro que lo tiene, qué no tiene una razón, sonreír tiene una causa y un efecto, desde luego. Todo vale para algo, la más límpida nada puede susurrar y puede desprenderse. Quebrantarse, aunque sí, hay un 'pero'. ¿Y quiénes nunca la vivieron?
Penetre en las otras mentes, cabezas ambulantes de un lado a otro. Si hubiera niebla serían cuerpos decapitados ("La leyenda del pianista en el océano") y serían tan ridículos, todos sus gestos y movimientos de manos y pasos a lo lejos estarían retumbando en el silencio, en el antaño, en el futuro. Y serían todos tan absurdos. ¿Se imagina usted sin vista ni oído ni gusto?
Mira, el peso fue un invento de los físicos que yo no pude creer.. no pude. Si esta mañana he crepitado en el aire, de repente me he visto volando y no sé en qué galaxia estaba, algún libro de ciencia ficción me lo dirá algún día, mientras tanto espera, flota. Oh. Vamos. ¿Flotar? ¿Por qué deliras?
¿Quién invento el reloj, el tiempo, el día, la noche? Si la luz y la oscuridad juegan con nosotros, nos engañan, entrelazamos las lúcidas ideas, pero ellos se escurren en su estrategia dominante. Saben perfectamente que ganaran sea cual sea nuestra oscilación, empero atisbaremos -lo haremos- el equilibro dominante en la inexorable decaída, en el abatimiento definitivo.
Qué sencillo todo esto, qué fácilmente retumba en tu mente, qué ridículo cuando sale al exterior. "Creí que sonaría mejor cuando se escapara de mí, cuando se transformara en otra vibrante partícula más de aire." Y a nadie le gusta escucharlo, ¿por qué cierran los oídos?. ¡Es posible! Ellos pueden hacerlo, no sé cómo, aun sigo en la incipiente investigación sin llegar a hipótesis.
Porque todo esto tiene un sentido, claro que lo tiene. ¡Todo lo tiene! ¡Todo! Y... durante el transcurso de los gotas, durante su repiqueteo... te percatas de que nunca nada lo tuvo.

viernes, 4 de febrero de 2011

Cerca-lejos

El reflejo de la luz me está persiguiendo, lo noto en la letanía y en mis propias retinas. Cuando comencé con todo esto creí ver que derivaría en el delirio, pero no pensé que hasta tal grado donde la irracionalidad roza cada uno de mis actos. Llevo caminando unas cuantas horas, deambulando, más bien. Pretendiendo sacar algo en claro y lo único que vislumbro con lucidez no es una imagen sino mis pies y manos congelados. Él es como mis pies, no me permite dormir, los tengo que abrigar en los entresijos de mi fuero interno para dilucidar un pedazo más de locura. En medio de esta espiral, de vorágines, no puedo contemplar la respiración de las hojas... Yo... solía hacerlo, perderme en sus pequeñas ramas, un árbol dentro de una hoja, miles de árboles dentro de ellos mismos; solía verlos, ver el bosque y su opaca claridad. ¿Ahora? ¿Qué queda de mí? 
Me he perdido en la dimensión de mis elucubraciones sin prestarle atención a los pequeños bichos que aplasto mientras camino... Si no lo hago yo... ¿quién se apiadará de ellos? Decían o al menos yo solía escuchar que el mundo estaba loco, nunca pude confiar en él y su magnificencia, dejando todo esto aparte, contribuía a dicha afirmación, aunque ahora mismo ignoraba su existencia. Los fluidos mentales me están corrompiendo, no veo la realidad, estoy viajando, descendiendo la escalera al futuro y al pasado. 
¡Qué es el tiempo! Vilmente hemos sido engañados por él, el insolente.
En la escalera hay rostros rogando clemencia, llamándome, no puedo atenderlos a todos... Me diluyo con el fondo claroscuro y volátil del aire y sus susurros musicales; en las voces, en sus agudos y sus graves, te escucho.  ¿Alguna vez te has preguntado si los demás también lo hacen? 
Acabo de decidir seguir por esta asíntota, aun no sé a dónde me llevará, o si algún día alcanzará lo que siempre tuvo tan nítidamente cerca.

sábado, 29 de enero de 2011

Ghosts

En esta noche tibia las velas arden
se corrompen destrozándose a sí mismas
dejando caer sus cenizas
y sin compasión las llamas brillan.
En esta madrugada la levedad crepuscular las guía
escrupulosamente silenciosas se introducen 
en los recónditos de los enigmas
y desvelan al más perpetuo sopor...
En este amanecer el fuego se alimenta
del devenir de las sombras y el silencio,
de la impávida tormenta,
del insolente tiempo...
En esta mañana los dedos se queman
vuelan impetuosos por el océano
donde nada el fantasma severo.
En esta tarde los ojos atisban el sueño
y el fantasma les sonríe pidiendo sosiego...
En esta noche, otra vez,... ¡le contemplo!

.....

Impregnándote con el aroma de pétalos secos
Ensuciándote con la absurdidad de lo reiterativo
La oscuridad se apodera de tus párpados y su peso
Sobre la tersura acuosa del cuerpo cautivo
Y se enreda un implícito perdón sobre el miedo

domingo, 23 de enero de 2011

Cosa rara (Proyecto "musical")


Soy la gota negra que ensucia los colores
Soy la respiración en tus oídos mientras duermes
Estoy en tu espalda y no puedo desprenderme
Has intentado arrancarme pero estoy en tu borde
Oh, no lo lamentes, seamos uno, sométeme
El crujido de mis pasos atormenta tu mente
Tus palabras, por mucho que lo intentes...
No, no podrán ser escuchadas
Deja que la marea forme parte de ti... ven
Dime.. ¿sabes dónde está mi mitad?
Dibuja un círculo.. estoy en tus dedos
Soy la razón de tu realidad
¿Sabes dónde está mi mitad?
Áspero te invado con oscuridad
Pero sé que puedes verme sin tiempo
Me excusas en la absurdidad
Bajo suelo me entierras en el silencio
Sabes que no te estoy persiguiendo
Me has buscado y ahora no podré irme
Las rocas me escogieron y tú fuiste su relevo
En tu piel, estoy en ti, recorro todo tu cuerpo
Dime.. ¿sabes dónde está mi mitad?
Dibuja un círculo.. estoy en tus dedos
Soy la razón de tu realidad
¿Sabes dónde está mi mitad?

Diálogo III

- ¿Te sientes mejor?
- ¿Qué? De.. ¿de qué hablas?
- ¿No lo recuerdas? El último día...
- Ya, claro. Aun no lo sé. Dame más tiempo.
- Bien. Empecemos entonces...
- Sí.
- ¿Qué soñaste por última vez?
- Yo qué sé, antes de caer pensaba en un prisma y ondas.
- Ajá... Con que colores...
- No los vi ni en ese sueño ni en ningún otro.
- ¿Alguno en especial?
- No, bueno... si las luces cuentan.. ese.
- ¿Blanco? ¿Amarillo? Hay muchos.
- Esos... esos... me invaden por completo... ciegan al resto.
- Qué crueles, ¿no?
- Supongo. ¿Podemos parar?
- Es necesario permanecer unos minutos más... Siéntese, por favor.
- Vale. Vale. ¿Por qué las paredes se mueven?
- ¿Perdone?
- Sí. ¿No las ve..? Casi está rozando sus cuatros pelos una a su izquierda.
- Por favor, no sea grosero.
- Qué va. Si es cierto.. ¡cuidado!
- Pero qué...

.dadilaer al econoceR

Las cortinas están raídas por la aflicción, las cosas desembocan en el imprevisto devenir. La llamada retumba como un zumbido, como un temblor bajo el suelo. Todo se vuelve simple. Todo se altera en complejo. ¿Querer modificarlo?
¿Para qué?
Mariposa negra que desplega sus alas y agita las mentes ajenas... está sobre mi cabeza, reposa en ella. ¿Puedes verla?
Vamos, las cosas fuera, las de dentro, el iceberg que transluce y se disuelve... Hay un momento.. en el que todos caemos.. hay uno.. en el que no queda más remedio que darle un giro. Parar y alejarse de la noria. Vamos. ¿Para qué?
Frena, para... acabémonos.

domingo, 16 de enero de 2011

Long

Mana de la fuente, desvencijada,
gotas negras de sangre y de mar,
evanescente en su apogeo la luna
con destellos en ti, te señala.
Me cuesta devanarme los sesos
con la siguiente contienda, con el tiempo
del silencio y las pisadas.
El tumulto de voces en la letanía
predicando en la marea de palabras
que sin sentido penetran y se desvían
en su yo más interno y que gritan..
se deshacen en la más próxima salida,
en el pozo oscuro e impenetrable,
de idas y venidas por venas y arterias.
Me pregunto... ¿acaso piensan?
Son apenas parte del famélico rebaño,
desfilan, ovejas tras ovejas,...
Puedes jugar con nuestras vidas
Pero... nosotros también sopesaremos
la decisión en llamas del fuego,
podremos como títeres abrasarnos
en tus manos...
Pero.. jamás... ¡nunca!.. dejará
de ser libre el pensamiento...
Se quiebra una hoja en el camino
y absorto la observas, pretendiendo
atisbar otra vez su sonido
obviar los murmullos.. ser parte del silencio
de la brillante perla, del cielo,
mientras se enredan las dimensiones
de nuestros paranoicos deseos..

Reconozca.

Las cortinas están raídas por la aflicción, las cosas desembocan en el imprevisto devenir. La llamada retumba como un zumbido, como un temblor bajo el suelo. Todo se vuelve simple. Todo se altera en complejo. ¿Querer modificarlo?
¿Para qué?
Mariposa negra que desplega sus alas y agita las mentes ajenas... está sobre mi cabeza, reposa en ella. ¿Puedes verla?
Vamos, las cosas fuera, las de dentro, el iceberg que transluce y se disuelve... Hay un momento.. en el que todos caemos.. hay uno.. en el que no queda más remedio que darle un giro. Parar y alejarse de la noria. Vamos. ¿Para qué?
Frena, para... acabémonos.

Roja.

Este incipiente resquemor
permanece conmigo
y contigo.
Esta disonante adicción
se diluye silenciosa
por los nichos de la incomprensión.
Insolente e irrespetuosa
se devana en la razón
y sucumbe a la estación
de invierno, de la flor: 
oh, ¡gélida rosa!...
Por los rastros de mis dedos
permíteme que fluya la sangre roja.

domingo, 9 de enero de 2011

Diálogo II

- Sólo escuchas canciones depresivas y dices cosas deprimentes.
-No, no es así.
-Suicídate entonces si tanto odias el mundo.
-No lo odio.
-¿Ah, no? ¿Y por qué dices esas cosas?
-Porque es lo que pienso.
-¿Cómo puedes pensar 'así'? Deberías sentirte contenta por estar aquí con nosotros.
-No puedo. No les odio, pero ustedes me aburren.
-¿Por qué? Y tú nos deprimes.
-Lo siento. No era mi intención, sólo veo arcoiris dentro del mundo. No sé.
-Estamos hartos de tus palabras, mejor no hables. Cállate y déjanos ser felices.
-Desde luego lo haré, el desconocimiento fermenta la felicidad.
-Déjate ya de tonterías y venga... pásalo bien. Sonríe, vamos.
-Vale. Lo intentaré. Sonreír y callar... claro, claro... Eso es lo que haré.

jueves, 6 de enero de 2011

kliufvtrkxzinside

Pero .. ¡qué insolente!
Vuelves
Y me diluyo no sé ni dónde ni bajo qué ramas
Están ellos
Los ojos cabizbajos esperando
Atisbando el surco sin peso
Sobre los labios
Estás tú
La espuma, el movimiento
Y de nuevo

miércoles, 5 de enero de 2011

En...

Llegó la Tercera
y uno se pregunta
"¿qué hay en su cabeza?"
Uno entre suspiros susurra..
no puede creer que no piensa
que no se molesten en...
Todo es nítido, ya, también la espera
Claro que lo comprendes
De tu ombligo a las afueras
Hay mil años luz
No nos sometemos a las quimeras
Que se alejan del fuego discretas
Rebeliones perdidas, descorazonados
que no se molestan
en...

Out,,

Lejos de todo
esto
El mar me decía
adiós
Y yo no lo creía
pero
la fraudulenta compasión
de las olas y la marea
venía...
Los cuerpos eran fríos...
Estaba el impostor
colmado de pasión..
impía.
Le creí ver y me engañó...
se zafó resbaladizo por el día
de las espumas en
su sopor...
(Renacerás, me susurró...
pero no lo creí, no lo creí, no..)

Bue¡no


Decían que significaban algo unos ojos,
unos gestos, un acopio de rasgos, de todo
aquel color de enamorados.
Decían que mi alma tenía que ser tu alma:
ambos en el abismo de la ausencia de palabras.
Rezándole a la inexistencia divina un segundo más
para permanecer atados a los hilos de nuestras miradas.
Que se saldrían nuestros corazones del pecho
y... volveríamos a diluirnos en la pasión del silencio.
Decían que uno tenía que sentir al otro en todo momento,
pensar, segundo tras segundo, en estar bajo su mismo techo,
por mucho que fuese de aire, de madera, pesado o ligero.
Ahora yo decía, digo, pese a todo lo desconocido: puedo...
derramar lágrimas de desconcierto,,
("y.. ¿podré pedirte, algún día, un 'te quiero'?
Nos fundiremos en la espera del amor.. 
¿puramente?.. sincero.")


viernes, 31 de diciembre de 2010

De pronto. Tú. Recuerdo.
Permanezamos ajenos
a la unión del momento.
Insuficiente y escueto.
No podré decir: me quedo.
Tampoco lo pretendo.
Tan sólo por...
un nuevo cielo..
haría un descenso
por el revuelo
de mi miedo.
Aun te espero...

No hay que repetir títulos, aunque este se lo merece

Estoy cayendo en la espiral de recuerdo. Me fundo con ellos, ganan irremediablemente la batalla. Piensas que las huellas se borrarían y retornan.... tan sólo con volver a ver la imagen otra vez, el sujeto de vacío, el mar. Puede que tal vez el final llegase en algún momento que no supe atisbar, pero las rememoraciones no se marchan... crees que sí, estás plenamente convencido. Sí, soy capaz de difuminar la ficción del pasado, y no. Lo comparas con el presente, con el futuro, entremezclas todo, se forma una miasma inconcebible.  
Dirige sus pasos el sujeto tal cual una cadencia por la cadena de acontecimientos, la profundidad no se puede visualizar, tan sólo si,... las sensaciones se repitiesen y el silencio cómodo -incómodo-. El nerviosismo adherido a los dedos, a los brazos, a la cabeza.. ¿Qué había en ella?

domingo, 26 de diciembre de 2010

LBSMPTTYYY

Pienso en ti,  me sonríes, vienes, te vas
Como una sombra, me muerdo los labios
Divagando en que esta noche estarás
Rozando con las notas de tus silencios
La esquina de la imagen imaginada
Sobre las movedizas arenas trazos de pasión
Delirante, embotellada en una isla desolada
Y tú, soledad y tú, riendo con precisión
El pulso adherido, los arrebatos del alma
Ante la despedida inacabada del vapor
Que enmudece la boca y la deja, húmeda, mojada
Preparada para aferrarse a los suspiros del clamor
De la ráfaga del aire  plasmándose en la cara
Transcurriendo en la espera una nueva palabra
Que haga vibrar, saltar, desorbitar, el corazón de las entrañas
Todo será provocado por otra –otro- firme alma o… nada
Y sí, es algo de lo más bonito que te he escrito.

Lrjbsalbdkfjjngkjkjedjgsadghkjdhgsahgjhsd

Está girando sobre mi cabeza el hálito de una pieza, los recuerdos de mi sonrisa en el ente, en ti. Hay un juego de 'tú' plural, el humo de una historia y de otra y otra. Ambos se dispersan pero el cuerpo los inhala y sus vestigios se perpetúan en el recodo más insospechado del averno mental. El último día, las sillas, las desviaciones a 180 º, uno se reforzaba en el pulso de la mano del otro, contando los segundos. Había cosas que no servirían de nada, podíamos perdernos en demasiadas, y quizá eso fue lo que quisimos desde antaño. Aferré mis puños al mullido asiento... ¿sabría... agarrar la cuerda? Siempre supiste que no, ni tú mismo lo pudiste hacer. El círculo era insuficiente, no quita esto que no fuese perfecto, y vicioso. Balbuceamos mientras buceábamos en nuestros laberintos irisados, uno iba de espaldas al otro aunque ahora mismo estuviesen pupilas frente a pupilas. La exasperación podía resultar asfixiante y era hora de dejarse de tantas estupideces. Dejaba de gritar el 'ven' por el 'voy'... pero con él 'me' incluido en el paquete. Al final, uno terminó por desvanecerse, o ambos, qué se yo. Se diluyeron bajo suelo esperando la nitidez de una contestación. Tendría que trazar de nuevo el proyecto del descenso, esta vez desde más alto, con las rocas del acantilado observando tan tan lejos mi incorpórea materia. Bueno... el vicio melancólico y demente se hallaba en la cúspide... no podría renunciar a él.... era eso, eso, todo lo que podía...

sábado, 25 de diciembre de 2010

DFDFDFDDDDDDDDDDDDDDDD

Está aglomerado de diversas vanidades, ansioso escrutando el firmamento. Una estrella inquieta se desvanece en la bóveda justo segundos después de que apartase la mirada hacia sus huellas. ¿Podría haberse escuchado el sonido de su crepitar? Quizás. Volvería a esperar, otra vez más. En la leve atmósfera pastosa se auscultaba una tesitura que le sumergía en las profundas aguas, muchas veces lograba salir ileso de cualquier daño, sin haberse chocado contra rocas, sin haber dilucidado ni un ápice de vapor de agua. Eso sí: completamente empapado. Con la noche tardaba más en secarse y la humedad derivaba en los perpetuos fluidos de cavilaciones sin demasiado sentido. Meramente nimiedades. Como escrutar el vívido reflejo de la sombra de un escuálido bicho que abruptamente desaparecía y, con ello, su penetrante zumbido. No podría dormir en este día sin realizar su ritual previo, respiración sosegada, puños apretados, ¿música?... y la misma náusea de siempre. Desconocía de qué dudar o qué reafirmar, el mundo se perdía en el devenir, el suyo... en la firmeza de una seguridad rodeada de ficción inquebrantable. Las sombras se diluían en la oscuridad de un cielo de bruma y cautelosas se dispersaban, persiguiendo a individuos con la pesada carga de las prisas. Vaya. Tal vez el pegamento podría quitársela, por un lapso escueto de tiempo serían estatuas sin poder desprenderse del suelo, de las raíces, atadas a cadenas de cemento. Empero no cualquier sujeto poseería dichos caracteres, algunos eran capaces de vivir con una tranquilidad cuestionable, cada uno, a su modo, manejaba las riendas dentro de la red en la que se encontraban atrapados. Dentro de aquella esfera había demasiadas arañas dispuestas a formar una crisálida con la cálida tersura de sus pieles, en estas disparidades ya habrían pasado a ser ciegos y no dispondrían de sus plenas facultades para percatarse de la nueva mazmorra. Sin embargo, las sorpresas se sucedían, por naturaleza el efluvio de bloques que adquirían relieve paulatinamente o inopinadamente provocaban una súbita adrenalina en el incontrovertible papel crítico. Tiraba abajo la muralla, y se construiría una nueva. La verdad es que ya era apreciable el fulgor de la luna y el tumulto se esfumaba, era la hora de que la concurrencia se amalgase en otras direcciones. Los recuerdos hacían cola esperando ser llamados, tan sólo podía creer en estos momentos en el vacío de ellos. Nada.... podría aferrarse al de pupilas, al de palabras, al de ejecuciones de actos escalofriantes por su certeza, al de... ¿una imagen? Sí, podría establecerse en el balcón de la displicencia de un rostro, por un muy imposible que fuese. Recordaría los rasgos...  rememoraría la forma en que.. se movían los labios.. las frases.. las sílabas.. la expresión de los ojos.. Oh, qué tarde es, dijo mientras sus manos rozaban presurosas el rociado aire.

viernes, 24 de diciembre de 2010

anyway

Trouble in the water, in the air, in the life.
It's causing, this madness, confusion enough.
Moon will be quite close, a dream inside
a soul.. behind a reliable mirror at the past,
wounds won't fade out if your shadow don't try
to put out the ashes through the truth on the sand.
... we're going to be wherever your mind..
in the middle of the sky.. open its painful heart.
So... tell me, what are you looking at?

miércoles, 22 de diciembre de 2010

...

Is it looking through my mind?
You could feel a silence of pain...
collapsed in dumb things.
I am going to go upstairs...
a shadow will be following me,
making me feel like dropped
water showing an inexpressive smile.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Casi

Maneja los pulsos del combatiente, domínalo, vamos. Introspecciona: ¿qué es lo que piensa? Al final uno de los dos acabará cayendo, a saber cuál. Tienes la firme convicción de que la realidad no se habrá de producir, aunque inexorablemente una parte del subconsciente está empujando la verdad hacia arriba. Pero sabes cómo manipular los hilos para que no suceda. Puedes arrastrarte con el lastre de tu sombra sin percatarte de ella, girándote para verla y vislumbrando el roce de tus pasos con el cemento. Y la nada.. caes en su cebo sin atenuar la mirada con el pasado que sólo aporta futilidad. Observa cada uno de sus movimientos, atentamente, empero mientras los ejecuta se hace tarde y el golpe te da en plena mejilla: ¿ahora cómo actuarás? Intentas cavilar sobre otro de sus posibles alcances, mas hay algo que no te deja respirar. El oxígeno se vuelve primordial, la mente se emborrona de niebla dramáticamente densa, la esotérica idea se arraiga bajo las aguas que fluyen en tu cerebro. Vas a lograrlo.. obtendrás la efervescencia de las palabras concisas y cederá, otro más, y otro. Otro. Vas a ceder... lo preverás y... el puñal definitivo. Te arranca una sonrisa irónica. Tus gestos se desvinculan de tus manos. Voy... voy a... rozar la contingencia... como una asíntota.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Go away

It fade out again
Free hands, free thoughts..
It's not easy to see pain
Don't you feel the shore
covered by ashes of your brain?

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Crescendo

Abre las puertas
A la impotencia, al dolor
A la sin razón
El mundo real..
es inverosímil sin más...
No podrás volar
ni sonreír ni engañar
Aquí todos somos iguales:
tontos con diferentes mentiras
Hay quienes saben fingir
y dejan traslucir la burda verdad
Seamos crueles, caigamos en las redes
No ven.. cómo nos traicionan las imágenes...
Los hechos, las palabras...
No se dan cuenta de que no son más que títeres
Manejados por otros mayores,
con hilos sostenidos por una maraña de nada

La inteligencia se haya en quienes saben ser tontos

Me perdía en metáforas...
Me diluía en palabras...
Asaltaba las comas...
El trasfondo de nada...
Sin sentido, con ánforas
agotadas de benevolencia...
Atisbar el foráneo mal...
Y... percatarse de que toda
la locura, el drama...
carecen de utilidad real.
Percibe el aliento en la cara,
el mismo del viento,
está ahí, observa tu peso:
gravedad y masa.
No eres más que movimiento,
chocando contra el suelo.

Diálogo

- ¿Puedes sonreír?
- No.
- ¿Por qué no?
- Porque no. No sé.
- Vamos... ¿lo has hecho alguna vez?
- Realmente no.
- ¿Nada te ha producido el impulso de reír? ¿Ni un chiste?
- Si ni siquiera tienen gracia.
- Así que... eres un amargado.
- No sé.
- ¿Podrías dejar de decir no sé de una buena vez?
- No.
- De acuerdo... le haré una más... ¿se ha sentido frustrado alguna vez?
- No.
- ¿Seguro?
- No sé. ¿Y usted?
- Pues mire... ahora mismo sí.

Lo mejor.. sin duda

No es para tanto...
Tanta emoción y tanto delirio...
surgiendo de serpenteantes gusanos..
Adentrándose en la piel,
en el cerebro, en las manos...
danzando en los pies.
Qué facilidad ajena para rozar
la difusa imagen de un espécimen
carente de la fragilidad mortal...
Son ya.. los motivos suficientes..
para sumergirse en la espiral.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Poems in maths05

El eterno retorno de la lucidez nocturna
del tedio diurno en un espejismo
donde observo los rescoldos de incertidumbre pura
mientras hablo frente a un inaudible decibelio..
¡Temo..pienso..deseo.. en la locura una ruptura..!
mas me diluyo en dilucidaciones sin sentido..
La divergencia en la absurdidad se inunda..
se empeña, empero, este sentimiento recóndito..

Poems in maths04

Hubiese dicho no.
No hubiese dicho no.
Hubiese negado.
No hubiese negado.
Hubiera empezado. Esperado.
Hubiera permanecido inalterado.
No hubiera, una duda, transcurrido.
Habían quizá.. distintos imprevistos.

Poems in maths03

Paso de estudiar todo el espacio
a un plano concreto,
a unas restricciones ..
percatarse dolorosamente despacio
de un cúmulo de daño
precedido a la tormenta de un silencio..
puede decir una ausencia.. algo..
http://www.youtube.com/watch?v=NgkrL5K77mA

Poems in maths02

Se desvanece la idealización
el tránsito de ilusiones congeladas
forman un tumulto en acción
plena conciencia sin consistencia.
Voy a trazar con imaginación
y una pavorosa absurdidad
un recorrido por la divagación
por la imposibilidad de lograr...
el objetivo de vislumbrar...
¡en maldito fin..!..
una luz capaz de cegar
con la más absoluta oscuridad...

Poems in maths01

Sonidos eternos
se oyen mientras
espero y espero
un rubor de labios
un atisbo sincero
de una insospechada palabra
 aunque puedo
optar por no decir nada
por escrutar y soltar carcajadas
incongruentes, terriblemente vanas
puedo derivar en sílabas
sin saber cómo continuar
cómo rozar con las yemas
de mis dedos vestigios de duda,
de arrepentimiento, en la espera...
Algo inverosímil, radical,
un sentir, un latir... ¡contemplar!
la oscuridad en el día...
un firmamento sin estrellas...
el flujo de ideas vacías...

domingo, 5 de diciembre de 2010

X

Podemos crecer juntos...
¿Acaso usted está realmente dispuesto?
Podemos hundirnos bajo el mismo punto
Tras el ininterrumpido descenso
Hacia las reverberaciones de la marea..
Pero acaso los días son certeros
o... irrevocablemente una farsa plena..
¡Dispóngase, pues, para viajar al averno!

MORE

Montaña tras maraña
Mañanas sin palabras
Pensamientos que divagan
Que se resbalan
Por las inconfundibles sílabas
Risas provocadas
Reminiscente mirada
Ideas ruborizadas
Con pupilas clavadas...
Sobre otra más...
... otra recóndita alma...
Ausente.. tras las ventanas

Axioma

While I'm falling, I'm growing up
Why don't you stop to try?
All these things will be closing us..
Maybe I need you so much closer
But each change that you decide to do...
Is going to incite a new change...
Everything turn back to the starting-point
And THERE you aren't, though you are too

Respl

No... Ustedes no lo entienden...
Por mucho que mis desvaríos se resbalen...
Temiendo que en esta apología se empeñen...
En recorrer entrañas foráneas...
Ustedes no lo comprenden...
Buscar y no encontrar, descubrir sin indagar....
Esa perturbadora magia en la mente...
En susurros inconexos, a ellos las nubes amalgadas...
Cómo predicar, cómo se empieza a emprender...
Este recorrido por la incertidumbre...
...¡Dudar!... Sin poder negar... la muerte...
La terrible vida en muerte, en vacío..
Empero, se nubla la noche de vida, inopinadamente..
En el preciso momento en que las puertas se abren
Y tu piel se desvanece.. mientras se siente, tu alma, resplandeciente

Don't fire me, please



Time goes slowly through the walls...
People is looking at me...
And I'm starting to feel
Hate floating down the river
Seven deadly sins...
Have you ever seen...
truly, something strange?
A dark light flying at the sky,
turning up my pupils

Darkness

Soy una estrella, en el firmamento. Mi cuerpo me guía ciegamente hasta una salida con múltiples caminos que pueden percibir todos mis sentidos a excepción de mi vista. La oscuridad de la noche en su pleno apogeo reclama el silencio de los humanos para el sonido de la naturaleza, que atisba su despertar mientras en sus cálidos hogares la gente descansa. Escucha... ¡qué anhelantes suspiros inculca la naturaleza!
Nuestra racionalidad supuestamente la supera, pero así mismo sucede con la irracionalidad, actos deplorables e insulsos. Metas tan definidas y vacías, indagar en principios comunes para converger en el pulcro ciclo de la vida. Todo es un círculo. La locura no tiene hueco en él, lo difumina, lo quiebra: forma otra forma. Estos pensamientos, estos planteamientos... han de ser desquiciados; quizá comprensibles para dementes. Algunos cuando crecen olvidan el pasado, la monotonía resuelve sus incógnitas y despejan las preguntas. Empero, no contemplan con la cristalina lucidez que debieran más allá de la burbuja que les absorbe plenamente. Tengo tiempo para perder el tiempo aunque sepa que es una mera farsa, atrayente y lejana. Nada absorbe plenamente al subconsciente, este desecha la realidad para entrometerse en la ficción. Y... sin embargo... la noche y los seres vivos que en ella regurgitan sus vidas me demuestran el curso que siguen las cosas, un ciclo apaciguado, como obviando la inexistencia real humana, sin tener conciencia de nada y a la vez de todo. Sin pensar. Funcionan así. Y nosotros los imitamos. El cielo está despejado, la luz que se desprende de él permite  que mis pasos decidan correctamente cada una de sus pisadas aunque no pueda vislumbrar que hay en la tierra, sea una piedra con la que tener una concisa disputa o un hueco en el que depositar mis huesos. No hay demasiada diferencia en este lúcido momento entre abrir y cerrar los párpados, igualmente me quedo absorta con esta nebulosa fragancia y sus peculiares latidos. (Si provienen del cerebro o del corazón no lo sé... pero qué seríamos sin el cuerpo...)
A medida que la oscuridad me empapa aún más mi parsimoniosa marcha se para inopinadamente ante una presencia excepcional. Me pregunta con la brillantez de su silencio qué hago aquí, le respondo con la imposibilidad de mis labios, a través de mis gestos, que hacemos exactamente lo mismo: desvanecernos con el transcurso de los segundos.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Eh

Estás ahí, no te pedí venir, pero no podré pedir que te vayas
Estás ahí, inamovible como una estatua, sin decir palabras
Estoy aquí, flotando, imaginando cómo pensar lo que esperabas
Estoy aquí, soñando con sueños  de pesadilla, en la desilusión crepitabas
Seguimos aquí, entrelazados por vacío, cavilando sobre nada
Seguimos ahí, invisibles en el firmamento, pendientes de las pulsadas
Permanecemos aquí, idealistas hasta rabiar, con frases inacabadas
Soñaremos a ir, más allá de la burbuja, allende el océano, allende la mirada

Sure

Retumban las ventanas con un leve repiqueteo
Aun resuena tu voz en mis entrañas, como un eco
Aun hay un sudor frío de remordimiento
Buscando una verdadera razón de la tormenta
Pero sé que se condensa y ausculta tras una puerta
Cerrada con un candado inquebrantable
Estoy condenada bajo el manto de frialdad,
De fugacidad, de persistente levedad de mi ser
Condenada a flotar por la atmósfera con los pies en la tierra
A rozar la irrealidad con una voz sorda, apenas audible
Para nadie, para nadie
Estoy aquí anclada en esta fragilidad, incapaz de quebrar
Incapaz de reconocer la verdad

sábado, 27 de noviembre de 2010

Encaja

Las piezas del puzzle están oxidadas, roídas por las mismas ratas. Falta una, faltan dos... ¿cuántas faltan? Es un puzzle encajado por millones de piezas... falta ver en la imagen que aparece un rostro.. ¡tan solo uno!... el rostro de un fantasma. Empero se encuentra en lugar recóndito, alejado en una zona foránea para el público, un  pequeño puzzle, una sacudida.... una terrible sacudida, parálisis ante tal rompecabezas. ¡Tiene tan pocas piezas... tan pocas...! Y a la vez parece que el tiempo le da magnitud, un tamaño abismal, parece que... que... ¡que se expande!
Es increíble que no puedan encajarse todas, tienen una forma extraña, una especie de clave, un enigma por resolver para que adquieran la verdadera figura con la cual será posible ensamblar las piezas... Y dime...¡cómo voy a resolver el enigma...! ¿Dime, por favor, cómo? ¿Cómo atisbar la lucidez necesaria para reagrupar números y letras, descubrir una palabra, acertar un acertijo...?
¿Acaso lo sabe usted? ¿Acaso no será viable dejar que las largas horas transcurran desesperadamente sin hallar respuestas? La incógnita se ve alterada a medida que las palabras se conjugan y cambia el rumbo del camino, empezando a adquirir relieve. Hay cientos y cientos de claves que se mueven a cada día que pasa... pero hay un momento en el que existe una ínfima posibilidad de descifrarla, el momento en el cual... la plena luz sea capaz de cegar los ojos, pudiendo tan sólo escuchar una leve voz, un pálpito interior susurrando en los oídos. Ese hálito -suave respiración- sabrá la respuesta, a pesar de que sea demasiado tenue para poder ser apreciada por cualquiera... habrá quienes se empeñen en oírla, y habrá alguien capaz de rozarla y aferrarla a su propia alma,  capaz de vislumbrar, de escrutar a esa inerte voz... Y entonces... una nueva pieza podrá encajar.
Para ti V.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Obviedades

Qué bonito, Romeo y Julieta
Una historia perfecta
Imposibilidad de llevar
A una real vereda
Tanto amor y tanta marea
Vayamos a pensar
Que su familia no acepta
Una relación de pareja
Entre él, entre ella...
En estos momentos...
Qué más da todo ello
Qué más da ese pasatiempo